Vigo es un destino ideal para una escapada de fin de semana. Frente al mar, con un casco antiguo lleno de vida, rutas de senderismo cercanas y una gastronomía que conquista desde el primer bocado. Si llegas en coche, una de las claves para disfrutar sin preocupaciones es dejarlo bien aparcado desde el primer momento. Y en eso, el Parking A Laxe Cíes se ha convertido en una referencia para turistas: está frente al puerto, al lado del Casco Vello y perfectamente conectado con los principales puntos de interés de la ciudad.
Día 1: Casco histórico, cultura urbana y atardecer en la playa
Tras dejar el coche en el parking, cubierto, vigilado 24 horas y con acceso directo al Centro de Ocio A Laxe, lo tienes todo a mano para empezar a explorar Vigo sin prisa. En apenas unos pasos estarás en el Casco Vello, el barrio antiguo. Entre plazas escondidas, calles de piedra y bares con encanto, es fácil perder la noción del tiempo.
Si te apetece algo de cultura, el Museo de Arte Contemporáneo (MARCO), en plena calle Príncipe, ofrece exposiciones gratuitas en un espacio moderno y muy bien integrado en la ciudad.
A la hora de comer, no hace falta ir lejos, en el Centro de Ocio A Laxe —justo encima del parking— hay varios restaurantes con vistas al puerto. Una buena forma de hacer una pausa sin salir del entorno más céntrico.
Por la tarde, puedes tomar un autobús o acercarte en coche hasta la playa de Samil, ideal para caminar junto al mar y ver el atardecer sobre las Islas Cíes. Si prefieres quedarte en el centro, la zona del Berbés, renovada y llena de opciones para cenar, es otro buen plan.
Día 2: Excursión a las Islas Cíes
El segundo día lo puedes dedicar a una excursión que justifica por sí sola el viaje: las Islas Cíes. Los ferrys parten desde el muelle de Vigo, justo enfrente del Parking A Laxe Cíes, lo que permite ir caminando sin complicaciones. Si viajas en temporada alta, es importante reservar con antelación, ya que el acceso está limitado para preservar el entorno natural del parque nacional.
Una vez allí, encontrarás playas de arena blanca como Rodas, rutas de senderismo entre acantilados y miradores espectaculares como el Alto do Príncipe. Es recomendable llevar algo de comida, agua y calzado cómodo.
De vuelta en la ciudad, puedes cerrar la escapada con una última comida o cena en alguno de los locales de cocina gallega moderna cerca del puerto, como Detapaencepa o la taberna de Maruja Limón.
Un parking pensado para el viajero
El Parking A Laxe Cíes no solo destaca por su ubicación: ofrece tarifas adaptadas a estancias de varios días, plazas amplias, acceso cómodo y conexión directa con el centro comercial, con servicios como aseos, ascensores y puntos de información turística. Además, al estar frente al puerto, es la opción preferida para quienes viajan a las Cíes o cogen un barco desde Vigo.
Ya sea un fin de semana, un puente o una breve escala por Galicia, Vigo es una ciudad que se disfruta mejor caminando, con el coche bien aparcado y el tiempo a favor.








